Bruce Lee y el Arroz con Hígado | Itineraries of taste

Bruce Lee y el Arroz con Hígado

Bruce Lee y el Arroz con Hígado

“Cuando te dedicas a las artes marciales”, dijo una vez el gran maestro de kung-fu y estrella del cine Bruce Lee, “solo comes lo que necesitas y no pruebas alimentos que no te beneficien”.

Este enfoque tan centrado en la comida simplemente como combustible subraya la actitud de Lee con respecto a su disciplina. Todo estaba al servicio del arte marcial que desarrolló –el jeet kune do– que promovía un enfoque global consistente en vivir la vida hasta alcanzar su máximo potencial y, tal como él hizo, desarrollar el arte de hacer que el cuerpo humano se exprese.

Lee empezaba su día con un bol de muesli integral con frutos secos y fruta deshidratada; a la hora de comer, tomaba una comida ligera y, por la noche, una cena más consistente (su plato preferido normalmente eran spaghetti alla Bolognese caseros servidos con una ensalada verde). Entre comidas, Lee picoteaba alimentos ligeros pero nutritivos.

Era fundamental dentro de estos picoteos ligeros un plato que a menudo Linda, su esposa, le preparaba: arroz con hígado. Este plato, que se puede encontrar en toda Asia en diversas variantes, está realizado con arroz hirviendo hasta que alcanza la consistencia de una sopa. Linda entonces añadía hígado o menudillos, sesos o corazón. “A Bruce le gustaba mucho la carne,” recuerda ella en un libro sobre sus métodos de entrenamiento, “y hubo una época en la que comíamos hígado una vez por semana”.

Además del arroz, Lee tenía predilección por la carne de ternera con salsa de ostras y, en general, prefería la comida asiática a los platos occidentales por la variedad de sabores e ingredientes que se podían encontrar en un solo plato. También prefería el equilibrio entre carne y vegetales propio de la cocina oriental.

Bruce Lee nació en San Francisco el 27 de noviembre de 1940 (en la hora del Dragón [entre las 7:00 a.m. y las 9:00 a.m.], por supuesto, en el año del Dragón) pero creció en Hong Kong donde empezó su entrenamiento en artes marciales a la edad de 13 años. A los 18, Lee volvió a EE.UU. para estudiar filosofía en la Universidad de Washington, en Seattle, donde conoció a Linda. Allí empezó a formar a estudiantes en el arte del gung fu chino (también conocido como kung-fu).

Lee creía en la visión de Confucio según la cual “En la enseñanza no debe haber distinción de clases”. Quería formar tanto a estudiantes chinos como a occidentales, un enfoque que le llevó a un conflicto serio con los maestros de kung-fu de mayor edad en los EE.UU. y, en el invierno de 1964/5, luchó (literalmente) por el derecho a enseñar no solo a la comunidad china. Ganó la lucha en solo tres minutos y empezó a entrenar a gente como las estrellas de Hollywood Steve McQueen y James Coburn. Durante este periodo, también desarrolló su propia forma de arte: en 1967 aproximadamente, acuñó el término jeet kune do para describirlo (traducción libre: “el camino del puño interceptor”).

En esta época, la increíbles habilidades de Lee comenzaban a conocerse en Hollywood. Realizó su primera película en 1966, El Avispón Verde, y durante el rodaje sus movimientos eran tan rápidos que la cámara no podía grabarlos bien, por lo que se le pidió que los hiciera más lentamente. Esto marcó el inicio de una carrera cinematográfica que alcanzó el culmen con una serie de películas clásicas de kung-fu: Kárate a Muerte en Bangkok (1971), Furia Oriental (1972), El Furor del Dragón (1972) –escrita y dirigida por Lee–Operación Dragón (1973) y Juego con la Muerte (1978).

Su trabajo no solo le convirtió en una auténtica celebridad, sino que también promovió las artes marciales en occidente, hasta llegar a ser un verdadero boom entre la gente, ¡todos querían aprender kung-fu y conocer sus beneficios para la salud! La dieta y la nutrición de Lee eran un aspecto clave de su proceso de entrenamiento. Medía 1,70 m, pesaba 61 kg (cuando hizo Operación Dragón su peso había bajado a 57 kilos) y entrenaba constantemente. Pero Lee no tenía tiempo para estudiar nutrición, ni siquiera para dedicarle el más mínimo pensamiento; esa tarea recaería en Linda.

“Yo era la que investigaba en el campo de la nutrición porque, sinceramente, Bruce no sabía ni poner a hervir agua, y tampoco le apetecía aprender,” comentaba. “No tenía ni el interés ni el tiempo para dedicarse a ello. Cuando yo cocinaba, él estaba trabajando fuera, así que intentaba hacerlo lo mejor posible para ofrecerle comidas equilibradas que fueran sanas y nutritivas.”

Además de su dieta equilibrada y su picoteo entre comidas a base de arroz con hígado cuidadosamente preparado por Linda, a Lee también le encantaba beber té (el café era otra historia, odiaba su sabor, nunca lo tomó). Cuando estaba rodando en Hong Kong a principios de los años 70, Linda le hizo un termo de té bien cargado con una cucharada de miel mezclada para tomarlo entre escena y escena. También bebía enormes cantidades de lei cha, té con leche chino.

Lee también fue un adelantado en la tendencia de los zumos. Antes de que las licuadoras y exprimidores eléctricos estuvieran de moda, la familia Lee tenía un exprimidor que trabajaba duramente. Lee tomaba un par de bebidas con proteínas al día que a veces completaba con un zumo. Podía hacerlo con ricas verduras de hoja verde endulzadas con zumo de zanahoria o, su favorito, una mezcla de zanahoria, manzana y apio. Las zanahorias eran el ingrediente principal, las manzanas aportaban un tercio de sabor y se añadía un poco de apio y, a menudo, perejil para dar un toque diferente.

Por su parte, los batidos de proteínas estaban hechos con leche en polvo, agua, hielo, huevos, manteca de cacahuete, germen de trigo y levadura de cerveza. A esta mezcla agregaba proteínas en polvo compradas en una tienda de Santa Mónica. Lee solía beber dos batidos al día.

Pero si realmente quería dar un impulso a su ingesta de proteínas, Lee tenía su propia receta particular: “Añadir cacahuetes, huevos (con cáscara) y plátanos a la leche en polvo y mezclar en la licuadora. Si quieres un resultado más rápido utiliza mitad leche en polvo y mitad leche normal”. A medida que te lo tomas, notarás que pega fuerte. Pero, también Lee lo hacía, tal como se puede ver en sus películas en vívido Technicolor.

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