Leonard Cohen: Tea and Oranges that Come All The Way from China | Itineraries of taste

Leonard Cohen: Tea and Oranges that Come All The Way from China

Leonard Cohen: Tea and Oranges that Come All The Way from China

La historia tras Suzanne, una de las canciones más imperecederas y versionadas de Leonard Cohen, es auténtica: realmente hubo una chica, llamada Suzanne, que solo permitía al famoso y mujeriego cantante tocar su perfecto cuerpo de bailarina con su mente. Recientemente separada de su marido, el escultor de Quebec Arman Vaillancourt, Suzanne Verdal y su hija pequeña vivían en un almacén junto al Río San Lorenzo, en Montreal, y se sumergía en profundas conversaciones con el joven y enamorado poeta sobre religión con “tea and oranges that come all the way from China” (té y naranjas que venían todas de China).

O, al menos, ella recuerda haberle servido una combinación deliciosamente exótica de té de jazmín y mandarinas. Pero Cohen dice que ambos ingredientes venían ya combinados en pequeñas cantidades en tazas de té de la marca Constant Comment: una variedad elaborada por la empresa Bigelow Tea en los años 40 que contenía trozos de piel de naranja y una “especia dulce” secreta. Aún hoy muy popular en América, a este té le dieron un sabor muy intenso de modo que solo fuera necesaria una cucharadita por taza. Aunque en realidad los frutos de las bolsitas Bigelow se cosechaban en América, las naranjas parece ser que provienen de China, donde se han cultivado desde aproximadamente el 2500 A.C. Tal vez a eso se refería Cohen en su letra.

“La canción había empezado y los acordes ya se habían creado antes de que el nombre de una mujer se introdujera en la misma”, contaba él a la BBC en 1994. Comenzó como una canción sobre su ciudad natal, Montreal, inspirada en la iglesia marinera de Notre-Dame-de-Bon-Secour, situada en el puerto, con su estatua de la Virgen María extendiendo sus brazos hacia los navegantes que se dirigían a aguas del Atlántico. Entonces, en 1965, apareció esta musa de ojos azules y cabello oscuro, invitándole a compartir su visión poética desde el hogar donde ella rezaba diariamente a Jesucristo y a San Juan.

“Siempre encendía una vela”, contaba ella a The Guardian en 2008. “Suena como si fuera una sesión de espiritismo, pero claramente a Leonard también se le quedaron grabadas dichas imágenes. Yo vivía en una casa torcida, muy vieja, con caoba y cristaleras de colores. A él le encantaba el olor del río y los trenes y barcos de mercancías. Las vistas desde mi ventana eran de lo más pintorescas. Leonard fue un mentor para mí. Caminábamos y no necesitábamos decir ni una sola palabra. El sonido de sus botas y mis tacones era extraño, como si nuestros pasos estuvieran sincronizados.”

A pesar de que se le describiera como “medio loca” en la letra de Cohen, Verdal se sintió halagada cuando escuchó su canción. Pero también sintió que Cohen había traicionado la intimidad de su relación haciéndola pública sin decirle nada antes. Una lesión en la espalda acabó con su carrera como bailarina y terminó viviendo en una furgoneta convertida en caravana en Los Ángeles; dijo que no había vuelto a escuchar la canción porque le hacía preguntarse por qué Cohen y ella habían perdido su amistad. “Había cierto rencor en todo aquello”, contaba ella a la BBC en 1998, “o una tristeza que para nada estaba ahí al principio.”

Pero, es difícil pensar que Cohen se pudiera resistir a inmortalizar estos encuentros. Sus escritos siempre habían estado motivados por el ritual y la repetición, por la compleja maraña del anhelo sexual y espiritual. En su canción de 1974, Chelsea Hotel #2, describe su famoso encuentro sexual con Janis Joplin. Ella estaba buscando a Kris Kristofferson. “You told me again you preferred handsome men/but for me you would make an exception” (Me dijiste de nuevo que preferías a los hombres guapos/pero que por mí harías una excepción”, dice la letra –incluso en medio del deseo, el humor siempre ronda los encuentros con Cohen. Fotografiado en 1987, durante el rodaje del vídeo de Jennifer Warnes de su canción First We Take Manhattan, Cohen se divertía viéndose “con gafas de sol y trajeado” pero en mitad de una sesión se comió un plátano. “E inmediatamente se me ocurrió que ese era el dilema de todo el mundo: en los momentos que pensamos que somos lo más, lo que todos ven es un tío con la boca llena de plátano…”.

En muchas de las grabaciones posteriores de Cohen su gasolina era un cóctel que él mismo inventó en los años 70 y que denominó Red Needle (Aguja Roja): tequila, zumo de arándanos, limonada y fruta fresca recién cortada. Cuando grababa su álbum, The Future, en 1992, Cohen recuerda que preparaba “jarras de este cóctel para los músicos y no podíamos parar de tocar. Me enganché a él; de ahí salió el solo de guitarra. Fue una tarde-noche exuberante, llena de pasión, y muchos de los músicos me dijeron que fue el momento más divertido que habían pasado en un estudio de grabación.”

Pero las cosas se le fueron de las manos. En el tour de 1994, bebía tres botellas de vino al día. “Solo bebía profesionalmente”, contó a la revista Uncut en 2008, defendiendo que nunca bebía en los descansos durante los 60 o 70 conciertos de su largo tour. “Estaba muy nervioso”, decía, mencionando el vino como otro de sus venenos preferidos: “Me pasa algo curioso con el vino. Los expertos hablan del sabor y del buqué y de si tiene lágrima y los taninos y los frutos y la sinfonía de sabores. Pero nadie habla de la embriaguez. El Burdeos es un vino en el que los vinicultores han estado trabajando durante 1000 años. Cada vino tiene su tipo de embriaguez específica, pero esto nunca se menciona.”

Cohen sigue pensando que Suzanne es su mejor canción y la compara con una botella de su amado vino. “Es difícil cantarla”, dice, “Es difícil introducirla. Porque es una canción seria. Estoy solo cantándola. En mi propio y curioso universo mágico, es como una especie de puerta. Por eso tengo que tener cuidado con ella. No puedo hablar mucho de ella porque no tengo muy claros los motivos, solo puedo decir que es una puerta y la tengo que abrir con cuidado.”

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