Aguacate | Itineraries of taste

Aguacate

Si viajas por Centroamérica o Sudamérica será difícil que puedas evitar encontrarte con el suculento y, en otros tiempos, sagrado aguacate. No solo porque esta fruta, en su lugar de origen, a menudo tiene el tamaño de un balón de reglamento, sino también porque lo adoran y lo aprecian particularmente en la dieta de la región.   Esta fruta carnosa y verde es originaria de México, los arqueólogos han encontrado pruebas  de que, ya en el 10.000 A.C., se comían aguacates en una cueva en el estado mexicano de Puebla. Los mexicanos sabían que habían encontrado algo importante y la buena reputación de la fruta debió extenderse, puesto que los arqueólogos consideran que el cultivo de aguacates empezó a realizarse, en México y Centroamérica, muy pronto, ya en el 5.000 A.C.        Los aztecas, denominación aplicada a varios grupos étnicos originarios de México Central, consideraban el aguacate un cultivo sagrado para la fertilidad y, al parecer, las mujeres jóvenes tenían prohibido pisar dicho cultivo cuando se cosechaba el fruto. Continuando con el tema de la fertilidad, el nombre "aguacate" viene de la lengua azteca, el náhuatl, donde la palabra para aguacate, ahuacatl, significaba "testículo", evidentemente en referencia a la forma de la fruta.        En el siglo XVI, los aztecas dan a conocer a los conquistadores españoles esta fruta y estos la llevan a España; es entonces cuando el aguacate se convertirá en un auténtico éxito más allá de México, Centroamérica y Sudamérica; pero si visitas América hoy en día, verás que sigue siendo tan popular como siempre. Los sudamericanos, en particular, han explorado todos los usos culinarios posibles del aguacate. Triturado, machacado, en trocitos, en rodajas, hay una opción para cada aficionado a esta fruta. En Brasil mezclan grandes cucharadas de aguacate con lima (que hace que la fruta no se oxide, no se ennegrezca) y azúcar y lo sirven en cuencos como una especie de batido, mientras otros países abogan por esta fruta sana y versátil en una amplia variedad de platos sabrosos, desde sopas hasta ensaladas o cremas para untar.        En Venezuela y Colombia, por ejemplo, se prensa harina de maíz blanca y con gran contenido de almidón hasta crear arepas, de forma similar a una galleta grande, que luego se rellenan o se les pone encima una mezcla de pollo y aguacate y se pueden disfrutar tanto por la mañana como al mediodía o de noche. Y una visita a la capital de Colombia, Bogotá, nunca estará completa sin probar el plato más famoso y apreciado de la ciudad, el ajiaco, una sopa hecha con pollo, patatas, maíz y una hierba llamada “guascas” y servida con arroz y aguacate de acompañamiento. Haz como las gentes del lugar y moja el aguacate en la sopa.        Los aguacates también aparecen en platos más delicados de la cocina sudamericana. Venezuela es conocida por una salsa cuya base es el aguacate, se denomina “guasacaca” y está hecha con vinagre, perejil fresco, cilantro, pimientos verdes, cebolla, ajo, sal y aceite. La salsa luego se sirve sobre carne a la brasa, arepas o empanadas (una masa rellena de carne, queso o vegetales que luego se hornea o se fríe), la comida reconfortante por excelencia en Sudamérica.        Por supuesto, el guacamole no necesita explicación: un clásico para untar en cualquier fiesta que se respete. Procedente de la palabra ahuacamolli (una mezcla de las palabras náhuatl para "aguacate" y "salsa"), el guacamole se realiza simplemente machacando aguacates maduros con sal y se le pueden añadir un montón de ingredientes adicionales como zumo de lima, chiles, cayena en polvo, cilantro, albahaca o jalapeños. Esta popular crema de aguacate se conoce también como “mantequilla del pobre” y era común su uso como tal antes de la llegada de vacas lecheras a las Américas.        Algunos amantes de la gastronomía que cuidan su línea huyen del aguacate ya que tiene un alto contenido en grasas, pero en realidad contiene principalmente grasas monosaturadas, que son buenas para el corazón. Los aguacates también son ricos en vitaminas (B, K, E), potasio, antioxidantes, aminoácidos y contienen aceites esenciales que pueden reparar el cabello dañado, tratar quemaduras solares e hidratar la piel seca, un secreto conocido por las mujeres sudamericanas desde hace siglos. Así que, también más allá de la cocina, el aguacate ha demostrado ser una sustancia con muchos usos, aunque  su sabor exquisito sigue siendo, sin duda, su atributo más importante.

Otros secretos

Sabor a primera vista

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