Langostinos | Itineraries of taste

Langostinos

En 1984, la Comisión para el Turismo de Australia empezó a emitir un anuncio en TV que protagonizaba el cómico y actor Paul Hogan que, un par de años más tarde, se haría muy famoso con la película Cocodrilo Dundee. En el anuncio (consagrado específicamente a promover que la audiencia americana visitara Down Under) Hogan está de pie ante una barbacoa con la famosa Opera House de Sídney de fondo. Coge un gran langostino, mira a cámara y dice "Venga, saluda a los señores. Pondré una gamba más en la barbacoa para cada uno de ustedes".   El anuncio fue todo un éxito: antes de programarlo en la TV, Australia languidecía en el número 78 en los destinos de vacaciones "más deseados" de los estadounidenses; poco después, el país se encontraba entre los 10 primeros y, finalmente, entre los 2 primeros. Pero el anuncio fue también un éxito al fortalecer la imagen de los australianos no solo como cocineros experimentados en el mundo de la barbacoa, sino también como amantes de los langostinos –preferiblemente a la brasa ante paisajes maravillosos.   Hoy en día, los australianos comen aproximadamente 25 kg de mariscos y pescados por persona al año y los langostinos, "prawns" tal como los llaman en Australia, son uno de los productos más importantes de la industria pesquera del país. Los camarones son más pequeños, aunque los americanos utilizan el término shrimp (camarón) refiriéndose a los prawn (langostinos) de mayor tamaño y por eso Hogan utilizó la palabra americana en el anuncio.   En Navidad (verano profundo en Australia) el pavo con toda su guarnición es menos tradicional que los mariscos, y los langostinos constituyen el plato por excelencia. Durante la semana de Navidad, se venden unas cantidades de langostinos increíbles, casi lo mismo que en todo junio y julio. De acuerdo con la Asociación de Criadores de Gambas de Australia, de las 15.000 toneladas de langostinos que se producen y consumen en Australia, solo en la temporada de navidad se venden 6 millones de kilogramos.   Aunque se crían langostinos en Nueva Gales del Sur y en Queensland y se importan de Asia, los langostinos salvajes de aguas australianas son los más apreciados. Hay cuatro especies principales: langostino King (Gigante), Tiger (Tigre), Banana y Endevour.   Los langostinos gigantes (King) se encuentran en todo el litoral australiano y pueden presentar diversos tamaños, ya que no son todos enormes tal como su nombre podría indicar. Algunos, procedentes de áreas específicas, toman el nombre de la zona de origen convirtiéndose en Mooloolaba Kings, Hay Point Kings o Spencer Gulf Kings.   Los langostinos Tiger (tigre), por su parte, presentan rayas grises, azules o negras en su lomo y se producen en criaderos, pero también se pescan salvajes, haciendo que resulten versátiles y fiables ya que siempre están disponibles. Su aspecto también hace que sean los elegidos en restaurantes y hoteles que quieren mostrar mariscos deslumbrantes. Los langostinos tigre suelen pesar entre 35-50 g y normalmente se sirven enteros, para mojar en mahonesa o alioli, o para marinar con ajo.   Los langostinos Banana tienen un sabor mucho más suave que los King o Tiger y, también, son más baratos. Disponibles todo el año, tanto salvajes como de criadero, son populares porque mantienen muy bien la forma al cocinarlos y complementan de manera más ligera, más delicada, platos de sabor marcado.   Y, finalmente, está el langostino Endeavour que tiene un característico sabor dulce. Aunque estos crustáceos no son especialmente "bonitos" (en el mundo de los crustáceos –no para un concurso de belleza) y son generalmente de tamaño más pequeño, entre 22-30 g, en un test del sabor de los langostinos realizado en febrero de 2007, el Endeavour resultó el ganador. Característicos de las aguas del norte más cálidas de Australia, estos langostinos salvajes van perfectos en platos con sabores más intensos, más especiados. El humilde langostino también es considerado un superalimento del mar. En solo 100 gramos de langostinos tigre de criadero hay la misma cantidad de Omega 3 que en 1 kg de pechuga de pollo. Y, obviamente, el langostino se ha introducido también en el habla coloquial del país. Ya en 1893, “prawn” (langostino) se utilizaba con el significado de tonto y se desarrolló aún más con la frase: “Don’t come the raw prawn with me” –que se traduciría como "no me trates como si fuera tonto".   Fair dinkum (verídico), como diría Paul Hogan.

Otros secretos

Sabor a primera vista

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